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REGIONALIZANDO ARAGÓN… ¿HAY VIDA MÁS ALLÁ DE LAS PROVINCIAS Y COMARCAS?

Daniel Lerín Cristóbal / @Danilerin

En 2016 la organización Chobentú sorprendía con la apuesta por un mapa que ellos defienden como “emancipador”, una propuesta de seis regiones que interrelacionan paisaje y comarca. Una propuesta que mezcla los factores humanos y los naturales, deconstruyendo las provincias, y que aparece como una herramienta de trabajo muy potente para el discurso de país, enfocado a un autogobierno más eficaz. De norte a sur, el Alto Aragón -Pirineo y Prepirineo-, Aragón Medio o Tierra Media, Zaragoza, Ibérica Norte e Ibérica Sur y Bajo Aragón o Tierra Baja. Guillermo Corral, autor del artículo, defiende la coherencia de esta regionalización, ya que las provincias esconden bastantes contradicciones en ordenación territorial. De la misma forma, Zaragoza tiene su propia región metropolitana, en consonancia con propuestas similares para los modelos catalán y valenciano.

¿Pero qué es la regionalización? Así de primeras, limitar o acotar el espacio. En este sentido, aparece la Geografía para explicar elementos comunes, ya sean económicos, sociales, culturales o naturales. Y también la idea de descentralización, para gestionar lo local desde administraciones o poderes más cercanos. Regionalizar implica dividir un territorio en áreas menores, un ejercicio cartográfico que para el caso aragonés tiene unas peculiaridades específicas.

Con esta foto inicial, deberíamos hacer un repaso por la historia aragonesa, para descubrir propuestas de todo tipo, que abarcan las diferentes formas de Estado que ha tenido Aragón. Durante la Edad Media, ya con las fronteras del Reyno más o menos estables -último tercio del siglo XII-, comienzan las necesidades para administrar mejor el gobierno general.

La administración real crea las Sobrejunterías (siglo XIII), una delimitación cuyo objetivo era mantener el orden público -las juntas para defenderse de los salteadores de caminos y malhechores-, pero que más tarde ampliaría competencias. Su número varió entre cinco y seis, más las cuatro Comunidades de aldeas: Jaca, Sobrarbe, Huesca, Tarazona, Zaragoza, Calatayud, Daroca, Albarracín y Teruel.

Los Merinados se crean para la administración del patrimonio real a finales del siglo XIII; eran doce, y su configuración nos ofrece un mapa regional que ha ido determinando la identidad de paisaje y gentes a lo largo de siglos. El mapa recoge Jaca, Sobrarbe y Las Valles, Ribagorza, Barbastro, Huesca, Ejea, Tarazona, Zaragoza, Calatayud, Daroca y Teruel. Llama la atención la extensión del merinado de Zaragoza, que llega hasta las Cuencas Mineras o el Maestrazgo. Y por otro lado, dos situaciones geoespaciales determinantes: el peso de las entidades fundacionales del reino de Aragón -las estructuras condales de Aragón, Sobrarbe y Ribagorza-, y la alta autonomía de las Comunidades de aldeas.

Esta propuesta será la base para las siguientes divisiones regionales. De esta forma tenemos las Sobrecullidas (siglos XIV-XV), un número de once divisiones cuyo fin era cobrar los impuestos que pertenecían directamente a la Corona. En esta compartimentación aparece Jaca, Aínsa, Ribagorza, Huesca, Barbastro, Tarazona, Zaragoza, Alcañiz, Calatayud, Daroca y Montalbán.

La llegada de los Austrias esclerotizó el desarrollo del reino aragonés -las rebeliones de 1591 lo atestiguan-, a pesar de determinadas propuestas de división interna, como las diócesis de la Contrarreforma o los tribunales de la Inquisición. Lo más relevante vendría con la transformación de las Sobrecullidas en Veredas, para coordinar mejor los centros donde se recaudaba el impuesto de las generalidades. Once compartimentaciones, creadas hacia mitad del siglo XVII, y que no variaron de manera relevante respecto a las sobrecullidas medievales.

De este paisaje regional más o menos fijo, planteamos un gran salto en el tiempo hasta 1812. La ocupación francesa de la península Ibérica dejó un mapa de prefecturas que nunca llegó a entrar en vigor. Esta división tenía cuatro capitales (Huesca, Zaragoza, Alcañiz y Teruel), anunciando la futura estructura provincial, aunque el rastro de los merinados/veredas es evidente. La grandeur napoleónica arrastra nuevos vientos en la regionalización, el Estado francés se homogeneiza en estos momentos, con su cartografía de departamentos. En paralelo a estas medidas, las Cortes de Cádiz ya estaban diseñando una división en provincias. El siglo XIX cambiaría todo.

La palabra provincia fue usada en el derecho público romano para designar las atribuciones generales o especiales de los magistrados con imperium; es decir, la provincia como indicadora de la dependencia del poder central. En el Estado liberal español, unitario y centralista, lo tenían claro. Un 30 de noviembre de 1833 fue aprobada la división provincial vigente hasta nuestros días. No nos detendremos en esta cita, la pesada herencia de esta administración sigue estructurando las políticas administrativas aragonesas. Con Huesca, Zaragoza y Teruel, se crean los partidos judiciales -cuya función primigerna era de ejercer como juzgados de primera instancia-, y de esta guisa, con micromodificaciones posteriores, tenemos la única división real para el Estado español hasta 1978. En la obra de Pascual Diarte El final de las comunidades históricas aragonesas (2017, editorial Doble Robles) se describe perfectamente la desmantelación, triste y humillante, de estas administraciones autónomas. El relato de lo nuevo asociado al progreso (centralismo liberal) frente a lo viejo, que desaparecía asimilado a pesar de las resistencias de los representantes de estas instituciones aragonesas.

Ya en el siglo XX, las necesidades tecnocráticas del desarrollismo franquista fraguaron un aluvión de propuestas y estudios, como la del Atlas Comercial de España (1963), con una división en áreas desde la óptica comercial, con una acusada centralidad de Zaragoza (ese monstruo succionador del que nos habla Mario Gaviria y Enrique Grillo en su icónico Zaragoza contra Aragón, 1974), más Jaca, Barbastro, Huesca, Calatayud y Teruel. Un estudio que marcaba líneas de atracción hacia zonas extra-aragonesas (Pont de Suert, Lérida, Tortosa, Morella, etc.).

En 1971 el Fondo para la Investigación Económica y Social de la Confederación Española de Cajas de Ahorro publicaba una delimitación en base a las comarcas agrarias, troceando Aragón en dieciocho espacios más o menos homogéneos, destacando zonas con una consideración estrictamente geográfica -Montaña, Somontano, Llano- junto con las clásicas que se van reproduciendo en las sucesivas regionalizaciones.

Entre 1970-75, el profesor Antonio Higueras planteó una regionalización basada en criterios geográficos, con veinticuatro comarcas divididas en tres grandes áreas. Esta propuesta se organiza en Alto Aragón (Altos Valles Occidentales, Altos Valles Orientales, Prepirineo Occidental y Prepirineo Oriental); La Tierra Llana (Sos, Cinco Villas, Hoya de Huesca, La Violada, Somontano Barbastrense, Monegros, Somontano de Tarazona, Ribera de Gallur, Somontano de La Almunia, Campo de Zaragoza, Campo de Cariñena, Bajo Aragón y Somontano del Bajo Aragón); Sistema Ibérico (Valles al Norte del Jalón, Campo y Sierras de la Comunidad de Daroca, Parameras Montalbinas, Sierra Alta del Jiloca-Turia, Maestrazgo Turolense, Albarracín y Javalambre). Un ejemplo que tendrá una reelaboración posterior, y que ya nos denota la multifragmentación que se plasmará con la comarcalización del PAR.

No vamos a cargar esta lectura con propuestas y propuestas, así que cerraríamos esta breve descripción con un curioso mapa, editado en 1980, por el Colectivo de Estudios del PSA -Partido Socialista de Aragón, referente fundamental para el nacionalismo aragonés-, en el que se reorganiza el territorio en regiones-comarcas-subcomarcas. De esta forma tenemos Viejo Aragón, Cinca, Tierra Llana, Ebro, Bajo Aragón, Jalón, y Turia. Un modelo interesante de ordenación territorial que mezcla historia, geografía, sociología y economía. De manera simbólica, nombramos su visualización del catalán y el aragonés, además de incluir el Valle de Arán -como territorio perdido por Aragón en 1833-.

Y de salto en salto, de ejemplo en ejemplo, llegamos a la realidad actual, con la Ley de Delimitación Comarcal de Aragón (1996), un hito histórico en el desarrollo autonómico aragonés, reorganizando el espacio en 33 comarcas de distinto tamaño y población, bajo el principio de cohesión y con criterios histórico-geográficos. La idea inicial es prestar funciones y servicios, gestionar actividades de ámbito supramunicipal, y dar representatividad a los intereses de la población (los consejos comarcales, conformados por concejales). El caso es que con esto no llega para vertebrar y frenar la despoblación, además de una hipertrofia administrativa que aleja estas entidades de la población, como si fueran una agencia de colocación más para los partidos.

La provincia ha calado hondo en la conciencia localista de amplias capas de población; el ejemplo reciente lo tenemos con la SD Huesca, que en su primera temporada en la élite del fútbol estatal, ahonda en ser el equipo de la provincia de Huesca. La comarcalización institucional podría haber derivado en un Aragón uniprovincial, de distrito único, tal y como se expone en este artículo de Sebastián J. Lorenz. Pero es un discurso que no ha calado, a pesar de que en alguna conversación personal con gente de Podemos, llegaron a verbalizar que era una propuesta que tenían encima de la mesa, para cuestiones electorales. La deriva negacionista del nacionalismo español va por otros derroteros; UpyD en 2012 proponía la fusión de comunidades autónomas -su estrambótica Ebro Región-. Y de esta forma van sacudiendo, unos y otros, Ciudadanos, el Partido Popular, etc. Y luego salen los versos sueltos, el postureo del PSOE, ¿recuerdan a Rubalcaba proponiendo suprimir las diputaciones provinciales?

Los mantras e ideas fuerzas siguen ahí: mejorar los servicios públicos a través de la organización territorial, implementar un mayor equilibrio de las condiciones de vida dentro de Aragón. Desde la Geografía y la Ordenación del Territorio hay muy buenos trabajos para servicios sociales de base, sanitarios, educativos, medioambientales, lúdicos, etc. La historia de Aragón nos puede ayudar. Turismo de Aragón ya ha promocionado un mapa con la regionalización de Chobentú, supongo que un ensayo.

Aquí no proponemos nada, simplemente realizamos un muestreo para que la gente reflexione y repiense que hay vida más allá de lo que nos han “vendido” como eterno, inmutable, incambiable.

Nota del autor: la información para el artículo se ha trabajado a partir de esta obra (UBIETO, Agustín (2001): El largo camino hacia las comarcas en Aragón (aproximación didáctica). Zaragoza, Gobierno de Aragón).

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Al sol que más calienta

Estos últimos días se están sucediendo movimientos en torno a las candidaturas de Ciudadanos, tanto para la Comunidad Autónoma de Madrid como para el ayuntamiento de Barcelona, para las próximas autonómicas y municipales de 2019. Para la primera se ha rumoreado a Vargas Llosa, para la segunda a Manuel Valls.

En el primer caso Albert Rivera ya ha dicho aquello de “lo desmentimos, pero no es mala idea”, en una clara estrategia de toma de temperatura o globo sonda. En el caso de Valls, es el propio político quien se postulaba diciendo que hay que generar una candidatura con posibilidades de ganar, es decir, una candidatura unitaria en modo “Marea ciudadana” de los constitucionalistas en Barcelona.

Considero que estamos ante un nuevo tipo de candidatura política que va más allá de que un inmigrante nacionalizado, o hijo de primera generación que se presenta con posibilidades en dos plazas de gran importancia. No estamos ante una Anne Hidalgo, nacida en España en 1959, y que ahora es la actual alcaldesa de París, o el propio Manuel Valls (en un primer momento) hijo de inmigrante español y suiza en Francia, pero nacido en Barcelona por mero “capricho” familiar.

Estamos ante dos personas que han sido líderes políticos activos, destacados y de muy primer orden en otros países que juegan una suerte de nomadismo político global, cual directivo o alto ejecutivo de una empresa multinacional, con la maleta siempre preparada para llevar la dirección de la sede en Chile, Indonesia o Nueva Zelanda.

Vargas Llosa fue candidato a las elecciones peruanas en 1990 y apenas unos días antes las encuestas le daban la victoria, frente a un Fujimori que apenas contaba con un 10%, pero finalmente se dio la vuelta al resultado. De Valls, poco se pude añadir, primer ministro de Francia desde el 31 de marzo de 2014 hasta el 6 de diciembre de 2016.

Existe un precedente de este nomadismo político, Mijeíl Saakashvili. El que fuera presidente Georgiano durante la Guerra de los cinco días en 2008 contra Rusia. En 2013 acabó su mandato bajo acusaciones de corrupción, y en mayo de 2015 el presidente ucraniano Poroshenko lo nombró gobernador de la importante región de Odessa; en noviembre de 2016 fue cesado, se le retiró la nacionalidad ucraniana, huyó del país, pero regresó de manera ilegal fundando el “Movimiento de Nuevas Fuerzas”, siendo en la actualidad uno de los líderes de la oposición ucraniana.

El mero hecho de que nadie haya objetado nada en público a estos dos globos sonda implica que ya es hegemónica esta idea de nomadismo político global, cualitativamente muy diferente a un nomadismo que se puede confundir con el transfuguismo político. Creo que estamos ante otra cosa.

También considero que es un fenómeno que se ampliará en el futuro. Es el modelo más desarrollado por las élites de la globalización de las que hablaba el siempre tan citado sociólogo Bauman, cuyo tipo ideal de su modernidad líquida es un individuo que pulula por el mundo conectado a un wifi global y que trabaja bajo demanda con movilidad planetaria.

Autor: Miguel Montañés

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Comprad oro, ¡malditos!


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Pese a que las polémicas domésticas en el Spanish State no nos dejan ver el bosque, el mundo se encuentra en una especie de 3ª guerra mundial económico-militar que vamos a intentar, y valga la pseudo-redundancia, bosquejar.

Por un lado tenemos el bloque anglo-saudí-israelí. Este bloque se encuentra en una guerra interna entre el denominado Estado Profundo (Deep State) y el gobierno de Donald Trump. De esa tensión intra-bloque se entienden algunas acciones. Si Donald Trump era acusado de ser amigo de Putin ¿Por qué hace pocas semanas se expulsó a docenas de diplomáticos rusos ante unas acusaciones sin pruebas ni juicio sobre el envenenamiento del señor Skripal? ¿Por qué Rusia avisa tanto a EEUU como a Israel de que sus ataques sobre Siria tendrían consecuencias si salen heridos o muertos ciudadanos rusos?
Estas idas y venidas, esta relación amor-odio entre EEUU y Rusia no tienen más sentido que un ejercicio de movimientos en continuo equilibrio en esta pugna entre el Deep State (conglomerado financiero-militar) y el Gobierno de Donald Trump.

Como ejemplo paradigmático de esta movilidad y estrategias gaseosas (es decir, considerar largo plazo políticas a seis meses vista) tenemos a la figura de Erdogan en Turquía, que ha pasado en apenas un año y medio de comprar millones de barriles de petróleo al ISIS y estar detrás de ataques a aviones rusos, a firmar acuerdos con Rusia… y todo después del intento de golpe de Estado en Turquía por parte de los gülenistas, una especie de sub-sector dentro del ejército, cuyo miembro más destacado (Fethullah Gülen) se encuentra exiliado en Estados Unidos (Saylorsburg, Pensilvania), parece ser que al Deep State le gusta generar caos per se.
De tal manera el señor Erdogan ha pasado del “buenismo” de hablar de Alianza de Civilizaciones con el expresidente español Zapatero, apoyar el bloque anglo-saudi-israelí con incluso apoyos puntuales al diabólico ISIS, a situarse cerca del otro bloque que vamos a citar, el ruso-chino. La denominada geometría variable, más allá de ser un concepto teórico se concreta en la práctica en estas idas y venidas que imposibilitan cualquier análisis estable en el corto plazo.

El bloque ruso-chino se está moviendo inteligentemente en los últimos tiempos, y lejos de priorizar únicamente el tema militar están intentando generar una alternativa tanto al FMI, al sistema SWIFT de comunicación financiera y al petrodólar.

Centrándonos en el título del artículo, hablemos del petrodólar. De todos es sabido que en 1971 el presidente Nixon (poco antes de que estallara el caso Watergate) deja campar libremente al dólar desvinculándolo del patrón oro. A su vez EE.UU consiguió que el precio del petróleo estuviese vinculado al dólar, naciendo el concepto de petrodólar. En resumen: para comprar petróleo cualquier país del mundo tenía que comprar en primera instancia dólares. De esa manera la FED (algo así como el Banco Nacional de Estados Unidos, aunque no exactamente lo mismo que entendemos en Europa) imprimía dólares con los que inundaba el mercado mundial, digamos que exportaba su inflación al resto del mundo. Esta máquina de imprimir más la coerción de su ejército (los famosos siete portaviones) garantizaba esta preponderancia económico-militar de EE.UU.

Pues bien, el pasado 26 de marzo el Gobierno Chino lanza al mercado el petroyuán como alternativa al petrodólar. Es una decisión que no se toma a la ligera, ya que se han producido varios anuncios de su emisión que al final quedaron en nada. También se parte de una especie de Banco mundial alternativo, el llamado Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS, fundado el 15 de julio de 2015. En cuanto a la alternativa al sistema SWIFT, tenemos, entro otros, el sistema CIPS de China.

Una vez lanzado el petroyuán, parece que no ha habido ninguna catástrofe económica, tal vez una complejización más de la situación internacional. ¿No ha pasado nada económicamente hablando? ¿Esos agoreros que hablaban del principio del fin el 26 de marzo se han vuelto a equivocar? Falso, ha pasado algo muy importante. El anuncio de un proyecto de Ley en el congreso de Estados Unidos, para de aquí en un plazo de 30 meses volver a la paridad del dólar y el oro que se había desvinculado, como decíamos, en 1971. Se trata del proyecto de Ley H.R. 5404 que pueden ver aquí . Se puede leer fácilmente su fundamentación y se observa que ese plazo de 30 meses es flexible, es decir, que si la situación lo requiriese se podría acelerar. Esto es un cambio total de la economía que la mayoría de nosotros hemos conocido.

Es por ello que el oro tenderá a revalorizarse en el futuro y desde aquí recomiendo tener parte de los ahorros en este metal. Recomiendo metal físico y no tanto productos financieros en base a oro no físico (futuros y otros). A parte de comprar oro y guardarlo en casa, existen alternativas de oro guardado en bóvedas de las cuales no voy a hacer publicidad, pero con algún buscador y el traductor de inglés es fácil encontrar.

Mientras parece que se avecina una guerra anglo-saudi-israelí frente al bloque ruso-chino, EEUU saca un proyecto de ley que lejos de entenderse como un enfrentamiento al petroyuán se ve como una acomodación a la situación futura, por lo que los dimes y diretes, idas y venidas de las últimas semanas no serían más que movimientos tácticos en esa guerra interna entre el gobierno de Donald Trump y el Deep State, aunque cuesten vidas humanas.

 

Autor: Miguel Montañés

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Despoblación, nueva burbuja

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En los últimos meses parece que se ha vuelto a poner de moda hablar de la despoblación de la provincia de Teruel, en ocasiones haciendo referencia a una nueva área denominada Serranía Celtibérica, atractiva denominación formulada por un catedrático de la Universidad de Zaragoza.

Están saliendo libros, reportajes e iniciándose movimientos para generar programas especiales con dinero de Europa y, en último lugar, la solicitud de una posible eurorregión que agrupase esa área territorial. Pero más allá de dinero, nuevas estructuras burocráticas, debates o cursos de verano de la universidad, pocas soluciones reales he visto.

Solamente el diputado en Cortes de Aragón, Nacho Escartín (Podemos) sugirió algo: repoblar esas zonas con refugiados. Nadie le apoyó ni le contravino públicamente, en un más que significativo silencio que ahora no voy a abordar.

El resto de las propuestas solo tienen que ver con el dinero: inversiones, desgravaciones fiscales o nuevas estructuras burocrático-administrativas con su correspondiente dotación presupuestaria, que ya se encargarán de gestionar quienes las proponen y/o afines.

Fondos MINER, FITE, LEADER, dinero para comarcas (sección 26 del presupuesto de Aragón, del cual el 40% se distribuye a partes iguales entre las 33 comarcas sin criterio de proporcionalidad ninguno) y para diputaciones, que llevan regando de pesetas y euros desde finales de los 90 estas despobladas tierras. El fin de la burbuja económica crediticia ha supuesto la vuelta a la “normalidad” demográfica.

Y es que la narrativa de la despoblación es, como todas las narrativas, un discurso de poder. Las declaraciones solemnes no se corresponden con los actos. Los pequeños pueblos disponen, gracias a estas ayudas, de infraestructuras subvencionadas (hostales, hoteles, campings, multiservicios, bares, albergues…) que se licitan de manera poco clara (técnicamente llamados “procedimientos negociados”) y que suelen ser adjudicados a personas en situación cercana a la exclusión social, y según mi experiencia en el terreno, a poder ser de fuera de la Comunidad Autonóma de Aragón. En definitiva se adjudican a personas que no conocen la zona e implementan una mercadotecnia reactiva, no proactiva, que les aboca al fracaso.

Estos perfiles que priorizan los propios alcaldes al final no se adaptan al territorio, o ven que no hay negocio y entre los 3 y 20 meses lo abandonan, en muchas ocasiones con grandes deudas e impagos tanto a ayuntamientos como, peor aún, a proveedores, que para próximas ocasiones desconfiarán de estos nuevos emprendedores y no facilitarán los servicios y suministros a crédito, dificultando el establecimiento de estos negocios en un proceso en espiral.

Lo he visto en múltiples ocasiones; se prefiere a personas que no sean de Aragón y que no se encuentren en una situación socio-económico-intelectual que les pudiera dar cierta independencia de criterio frente al poder del alcalde de turno. Hablando claro: Se busca personas que sirvan de correa de transmisión del poder (gente humilde que no piense mucho), para generar más capital social a la autoridad local.

Pero este comportamiento de la autoridad local cuenta con el silencio, en muchas ocasiones cómplice, de los vecinos -cada vez más escasos- de la localidad. ¿Por qué se repite este apoyo social ante los frecuentes fracasos de las políticas de los alcaldes con los nuevos pobladores? Y aquí está la gran paradoja de todo esto que nos remite a esa narrativa de la despoblación como narrativa de poder: la despoblación es un discurso para legitimar peticiones de dinero (sea en forma de dinero real, de desgravación fiscal o nuevas instituciones que gestionar). Cuanta menos población haya más dinero per capita habrá, y si sigue la despoblación más legitimados están para pedir más dinero, lo cual a su vez redundará en una mayor cantidad per capita, en un círculo virtuoso o vicioso dependiendo desde donde se mire.

Aún recuerdo a un alcalde turolense de la derecha más extrema del Partido Popular preguntándome insistentemente por el tema de los refugiados. ¿Realmente le preocupaba la situación de estas personas? No, en su demanda implícita lo que quería saber es si había negocio detrás con alquiler de viviendas con la garantía de pago del Estado, y que pudiesen ser alquilados a un sobreprecio mayor que el que pudiera generar el equilibrio de precios del mercado. Alquiler con sobreprecio y garantía del estado: negocio redondo con información privilegiada.

Es por ello por lo que esta actitud de los alcaldes no cuenta con el rechazo de los habitantes de los pueblos, porque no se quiere que haya más población, se quiere que haya más dinero per capita con la excusa de la despoblación. Podríamos incluso hablar de complicidad.

Así que todas estas nuevas propuestas, esta nueva preocupación solo busca una cosa: más dinero. Estamos pues ante una nueva burbuja.

Autor: Miguel Montañés

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Bienvenido Mr. Trump

Donald Trump es probablemente el presidente electo estadounidense sobre el que peor se ha hablado antes de jurar su cargo, siquiera Bush hijo con una elecciones siendo prudente dudosas, y en verdad casi fraudulentas, tuvo el nivel de rechazo que ha tenido Trump.

Donald Trump podrá ser muchas cosas, pero algo que no se le puede negar es su inteligencia política. Alguien con tan pocos apoyos dentro del partido republicano, casi un outsider, ganó la nominación frente a todos los candidatos del stablishment republicano. Recordemos que el que tenía el apoyo del partido y del stablishment del cinturón de la Biblia dentro del partido republicano fue Ted Cruz.

En las pasadas elecciones para mucha gente había una dicotomía entre Clinton y Trump. Entre “izquierda” y derecha. La realidad es que Clinton no es más que una capitalista social-liberal, lo que en USA se denomina un halcón. Además los abundantes fallos de Obama tanto en política interna como en la exterior, tampoco ayudaron a la candidata demócrata.

La mayoría de los votantes blancos trabajadores votaron por Trump, porque Clinton era la encarnación de todos los males de los blancos trabajadores del cinturón del óxido, ya que habían firmado los tratados de libre comercio que permiten que los trabajos se vayan a países como México o China, o les habían llevado a guerras en lugares remotos que no entendían.

Trump no creo que sea algo bueno para la clase trabajadora estadounidense ni para el mundo en general, pero Obama tampoco lo ha sido salvo por el Obamacare. Bajo su mandato ni se ha cerrado Guantánamo ni siquiera se han acabado las torturas. Además los asesinatos selectivos mediante drones manejados por jóvenes soldados como si fueran videojuegos han aumentado a niveles alarmantes. El uso de drones en Afganistán, Pakistán, Siria o Irak ha sesgado muchas vidas de inocentes ciudadanos que simplemente estaban en el lugar equivocado.

Hablan de Trump como clasista y racista, los mismos que apoyaron la esclavitud y se opusieron a la desegregación. Los progres siempre intentan que el debate esté en un pequeño círculo y quiénes se salgan de él, quedan fuera.

Keynes contra Hayek, Gore contra Bush, siempre el debate es entre dos caras de la misma moneda. Y siempre las cartas están marcadas para que ganen los de siempre y la clase trabajadora se lleve la peor parte.

Para finalizar, si quieren saber quién es Trump realmente lean “El show de Trump” de Mark Singer, donde se muestran todos los “trapos sucios” que algunos medios han sacado como novedad, aunque se conocieran muchos de ellos hace más de 20 años. Libro en el que se incluye un retrato de Donald Trump, mucho más real y ajustado a la realidad que la mayoría de los que se pueden leer ahora.

Yo de momento, dejo el beneficio de la duda porque a lo mejor nos sorprende Trump y es un buen negociador con Rusia y logra terminar entre ambos países con la guerra civil siria y derrotar al estado islámico. Además no hay que olvidar que si miramos fríamente los datos el presidente más odiado es el más “socialista” de los últimos 50 anos, Richard Nixon. Nunca antes ni después vivió mejor la clase trabajadora estadounidense que bajo la presidencia de Nixon.

Autor: Samuel Gimeno

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Hola, soy el aragonesismo sociológico. ¿Dónde estáis vosotras?

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El paso de los años te ofrece ese poder encantador de la perspectiva. Echar un vistazo en el tiempo, recordar, comparar y reflexionar. Las cosas han evolucionado y el aragonesismo sociológico también. El tema tiene su interés, ya que parece que esta percepción en bruto de lo aragonés está en crisis: ser aragonés por encima de todas las identidades o concebir este territorio como nación, parece estar en retroceso. Sólo hace falta ver los debates que se producen en las redes sociales. Y no hablamos de lo electoral, hacemos referencia a la identidad, al sentimiento de comunidad. Si Aragón existe desde la Edad Media es consecuencia de muchos procesos, de cambio y permanencia, pero también porque hay una voluntad de ser, de organizarse como pueblo.

Hace 20 años las cosas eran bastante diferentes. Este año estuve en Artieda, como siempre, disfrutando con el Festival Esfendemos a Tierra, departía con un compañero de los que lleva un “porrón de años”, y sacábamos conclusiones parecidas: no nos va tan mal como movimiento identitario autónomo. En 1996, el organizar un festival de esas características hubiera sido una quimera, una locura. Y no eran malos años -que se lo digan a la vieja Chunta-; de hecho el lema Aragón ye nazión se cantaba con deleite y entusiasmo, porque estábamos de moda. O eso creíamos. El movimiento en defensa del aragonés estaba más cohesionado. E Ixo Rai! llenaba plazas y pabellones. Pero no teníamos un festival propio. Cuando eres joven, con veinte años, sueñas con disfrutar de un evento festivo-lúdico de socialización política, que amplifique discurso y atraiga a la gente de tu generación. Ahora lo tenemos, con continuidad y autogestionado. A veces, no valoramos este hecho. Y opino, que debemos cuidar y empoderar lo que se trabaja y se gestiona bien.

El soberanismo aragonés ha estado desarrollando una política de gueto -como espacio cerrado, aislado-, que genera comodidad ideológica y legitima su existencia, pero no podemos pensar que estará siempre, ya que se creó con mucho esfuerzo militante y a pesar de los obstáculos. En 2016 podemos afirmar que el movimiento independentista/soberanista se ha consolidado pero esto no parece suficiente en términos cualitativos y cuantitativos. Aparecen demasiados frentes abiertos, conflictos sin resolver y problemas históricos que ya padecía el aragonesismo de CHA a finales del siglo pasado. Y todo eso termina por perjudicar el trabajo diario, los retos de construir un Aragón alternativo en una sociedad acomplejada y colonizada.

Percibo cierta actitud banal dentro del soberanismo aragonés, asumimos lo que somos, sin tener que dar un millón de explicaciones. Hace veinte años, esto era al revés. El independentismo tenía que escuchar mil excusas para que fuera respetado -la historia agridulce de Chobenalla Aragonesista así lo demuestra (ver en http://arainfo.org/category/especial-independentismo-en-aragon/, 2012-. Actualmente, hay organizaciones y colectivos que son independentistas, ahora el problema se basa en concienciar a la gente que no lo es, o aglutinar espacios con compromisos más flexibles o con colectivos que entiendan una parte fundamental de tu marco identitario. Algo tan simple como defender un sujeto político y económico para Aragón.

La sociología del aragonesismo es compleja, plural y desestructurada. Los debates sobre las relaciones con Catalunya son el paradigma de esta situación, ya que generan agravio comparativo, vergüenza, hipocresía, envidia. No tenemos un relato alternativo de Aragón como sujeto histórico, político, cultural y económico, con lo que nos miramos en espejos deformados, ya que las condiciones objetivas de cada pueblo son singulares e inimitables. El nuevo aragonesismo debe romper con los viejos esquemas, los cuales ya no son funcionales, están muertos. Reproducimos esquemas caducos que ya no atraen: la idea de territorio de fronteras, las comarcas, el mito labordetiano o la gaita son ejemplos palpables. En enero de este año, en una entrevista a Juan Martín (CHA) le preguntaban por la crisis del aragonesismo político; su respuesta volvía a deslizarse por los tópicos de siempre: una carta de derechos de los aragoneses, la financiación, los servicios públicos. Un relato viejo, que no sirve, que no diferencia y sin frescura de ningún tipo.

La entropía es un principio físico que nos dice que una vez hecho un cambio, es exponencialmente difícil volver al punto anterior o a uno derivado del anterior pero a veces la realidad produce monstruos, y en el caso que nos ocupa podría ser aterrador el volver hacia atrás. La fluidez del aragonesismo no debe implicar repetir experiencias que fracasaron o frustrarse contra los fantasmas de siempre. La llamada “guerra de grafías” es un claro ejemplo de la destrucción del humus aragonesista. Necesitamos un movimiento popular cultural que recorra el país, recupere memoria y trabaje en red -algo que nunca se ha logrado conseguir-. Y por supuesto huir de los personalismos, de los viejos liderazgos, de los pequeños gabinetes de amigos-colegas, de las correas de uso político… son tantas cosas. Aragón espera.

Autor: Daniel Lerín – @DaniLerin

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El chiste de l’aragonés

Bueno, pos sí, sona a chiste pero l’aragonés ha teniu que recurrir al que atras llenguas, en situacions similars, tamben han feit als zaguers tiempos, ye dir, una mediacion aloctona. Deixarem aladiaus els conseqüents cunyadismos que provocará als diferents médios que se’n fayan reson i parlarem, i esperarem, dels motivos i dels més que deseyaus resultaus.

Esto ye que van un suíço, un francés i un asturiano… No habllaré de l’uso dels gentilícios, pero pareix que hayan sacau unos i posau atros en funcion del publlico general, bueno, rai! A estas altárias ya no se me da cosa el nombre del recau si ye ben feito i mo’l podem comer calent. Sona a chiste, sí, i uns quantos aduciran que si no tenim gent aiquí pa fer ista fayena, que si no mos posam d’acuerdo… que, curiosament, per un regular gosa d’estar la misma gent que fa servir normativizacion i normalizacion indistintament. Pos sí, i tamben m’agradaria recordar-tos que si no per Jean-Josep Saroïhandy, entre muchos, i ya tos digo que el suyo nombre no fa cara d’estar de Jaulín, igual no seria yo aiquí escribint estas llínias i, encara menos tendria llectors iste texto, i que, ben seguro, no tendriam el probllema que tenim de trobar una solucion ortografica pal nuestro romance milenário. (Cómo si ixe fuese el mayor dels nuestros probllemas!)

La Direccion General de Politica Lingüistica s’ajugau, a este tema, i tenint els trunfos a la mano, una jugada que deberia marcar el devenir de l’aragonés els tiempos futuros, pos mos podeva haver deixau escuchifllaus en encomençar la partida. Ha decidiu fer de la concórdia i el respeto pels de demés una bandera. Tenim un grave probllema en el que toca al chovinismo lingüistico en funcion de la nuestra secta i la creacion de prejuícios como si aiquí toz fuesem descendients directos de Jafet i el tema de Babel el tenisem superau, pal nuestro costau, ye cllaro!. La tria d’els especialistas, i ya si m’apuras simpllement el fecho de proposar-la i fer-la posiblle, ha siu un paso ben important pal princípio del fin d’ista situacion a la que mos hi trobam enfaixanaus. Las llenguas no son como las personas, que ny’hai de buenas, de malas, de gatetamuertas i de gatamuixadas, las llenguas son iguals, pero tienen un defecto, que cal tenir personas pa poder dir que son vivas (mira-te tu que embéfia, eh!) i, al nuestro caso ye una necesidat de primer orden posar-se d’acuerdo en como mos cal escribir pa poder continar faltant-nos i morgoniar de’l que fa otri, perque al paso que vam mos ratonaran la brinquerrina queso que mo’n queda. La tria, con els suyos més i menos, ha siu consensuada, i estoi que els tres tendran patilla pa trillar la pallada i balear en acabar.

Se m’entrefá que no toz seran ben mandaus, ya to’l deixo advertiu, i uns quantos no se feran brenca caso dels romanistas que miraran d’apanyar la nuestra situacion i el refusaran, segurament per menudalls. Tendrem alavez que deixar de poquetiar i mirar ta devant. Igual el vestiu que le cllavan a la nuestra llengua ye masa raixoso pal nuestro gusto, u mos pretará una mica de pancha, pero mira-te que ixo igual deveria fer-nos pensar que sem panchudos per naturaleça, u per gusto, i que gosam posar-mos, nusatros mismos, asaber de faramalla devant pa no tenir que fer caso a las nuestras própias sinconexions. Igual ye que no querivam asumir que, chica-chaca i de contino, mos posavam una talla menos de la que mos cal i se mos jodevan i mos se fevan befa, mentres que nusatros ni tan siquiera tenivam idea ni vision sincera de la realidat, igual ya només que pa mirar d’apanyar la ortografia, mos caleva una vision aloctona, pos qué no será pa la llengua que querim entresacar!

Autor:  Juan Carllos Bueno Chueca

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Análisis

Carta de un aragonés a una compañera “aranesa”

He de decir que me es ingrato escribir esta carta, y más a una compañera aranesa con la cual el pueblo aragonés comparte la doble colonización: colonización interior por el estado español y colonización cultural por Cataluña.

La colonización española en forma de colonialismo interior en Aragón nadie la puede negar y sus efectos tampoco. El estado español ha despojado a Aragón de sus lenguas y su cultura propias, ha sometido a Aragón a los caprichos de Madrid, siempre de la mano de una burguesía aragonesa, a la cual era bien pagados sus servicios.

La colonización cultural catalana comenzó a principios del siglo XIX, con la apropiación de Jaime I, como figura fundadora de Cataluña y la nación catalana. Cada vez que oigo a un catalán decir eso, recuerdo la parte del Llibre dels fets donde Jaime I razona la necesidad de la conquista de Valencia para salvar España.

Continuó con los expolios de bienes sacros por parte del obispado catalán en las comarcas aragonesas bajo el arzobispado de Lleida, al igual que hizo en Andorra, a principios del siglo XX. Este expolio continuó con el beneplácito de Franco, que permitió se quedasen los restos de Sijena en el actual MNAC.

Aragón ha reclamado la devolución o la recompra de los bienes expatriados, tanto los que están en Madrid, como los que están en Barcelona o los que están en Estados Unidos. Bien es cierto que debido a la obediencia española de los gobiernos aragoneses, los de Madrid siempre se ha hecho con la boca pequeña, cuando se ha hecho. Aunque se ha conseguido que los artesonados de la Aljafería vuelvan a su lugar de origen.

Sólo una mente colonizada, puede decirle a un pueblo oprimido como es el aragonés, que no se le devuelven los bienes propios porque “devolverlos es someterse al opresor”, cuando si esos bienes están allí es por una situación de opresión por el opresor contra el que se dice luchar.

Oprimir a un oprimido es propio de opresores, por mucho que se vistan de liberadores de sus pueblos. Al igual que los turcos se liberaron, oprimiendo a los kurdos, a algunos catalanes les parece bien liberarse, oprimiendo y expoliando a Aragón.

Los opresores españoles están encantados de que los catalanes desobedezcan. Eso les permitirá alentar el anticatalanismo en Aragón y seguir oprimiendo desde Madrid al pueblo aragonés, mientras le echan la culpa a Cataluña de todos los males de Aragón, aunque estos sean ficticios.

Como siempre los aragoneses seremos espectadores sin voz ni voto. Por mucho que la razón y los juicios nos den la razón, ya lo dice la maldición gitana, “tengas juicios y que los ganes”.

Por no conocer, no sabes siquiera que Sijena, ni es Franja ni Ponent, sino que es Monegros. Así que reivindicar la soberanía catalana en un lugar que ni el propio IEC lo reconoce como parte de los Països Catalans, es de ser un imperialista y tener una mente colonizada, atributos que uno esperaría encontrar en CDC o incluso en ERC, pero desde luego no en la CUP.

Tanto los aragoneses como los asturianos estamos habituados a ser ninguneados por Galeusca (Galizia, Euskadi y Cataluña), y a ser los oprimidos de los oprimidos, y no sólo aguantamos burlas de los españolistas cuando decimos sentirnos sólo aragoneses y nada más, sino también de otras naciones sin estado, aunque en algunas de ellas como Galizia el sentimiento propio según el CIS sea casi el mismo que en Aragón.

Compañera Mireia, articulos como el tuyo no favorecen a la disminución de la opresión del pueblo aragonés ni del pueblo occitano, ni a la liberación de nuestros respectivos pueblos de los yugos que los oprimen. Así que te pediría que antes de escribir un artículo contra el pueblo aragonés y su soberanía, al menos te informases un poco.

No saber ni a que comarca de Aragón pertenece Sijena y su monasterio es el menor de los errores que cometes. Pero a los aragoneses, ya nos nos pilla desprevenidos la apropiación cultural de la historia aragonesa y la invención de “Corona de Cataluña y Aragón”, como escribes en tu artículo y te enmiendas a ti misma en twitter cuando te lo reprochan, o Corona catalano-aragonesa. Por cierto tus dudas sobre la reivindicacion de piezas de Sijena, te las resuelve Inde Marisancho en un artículo suyo mejor de lo que pueda hacerlo yo.

Si quieres información sobre Aragón de primera mano, compañera Mireia no tienes más que pedirla, leyendo fuentes interesadas y coloniales como Heraldo de Aragón o La Vanguardia Española. No se hace más que “amar a los opresores y odiar a los oprimidos”. Un consejo: “descoloniza tu mente”.

Autor:
Samuel Gimeno

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Análisis

Pacto Sykes-Picot

(c) Wikipedia
(c) Wikipedia

Esta semana se cumple el centenario de la firma del pacto entre el Reino Unido y la República Francesa para repartirse las zonas de influencia de Oriente Medio, reparto que llevó a entre otras cosas al reparto artificial de tierras que daría lugar a países como Palestina, el Líbano, Siria, Iraq y Kuwait.

Este pacto se repartió Oriente Medio como anteriormente se había hecho con África, con escuadra y cartabón, sin mirar ni poblaciones ni tribus ni nada. Lo que hizo que los kurdos se separarán en dos o el actual Iraq fuera la parte kurda francesa en su casi totalidad y el resto, protectorado inglés.

El acuerdo duró poco ya que en 1920 se crearon varios mandatos que modificaban ligeramente los acuerdos, creando los 5 mandatos a partir del tratado de Sèvres que partía el imperio Otomano, que dieron lugar a los países anteriormente citados y que tantos problemas han dado en la región por la división totalmente artificial de la zona.

De aquellos barros, los lodos del conflicto kurdo, la guerra civil en Siria, Estado Islámico y la refriega entre suníes y chiíes en Iraq o la invasión de Kuwait por Iraq en los 90. Sin olvidarnos de Israel, Palestina y el Líbano en conflicto permanente desde el fin de la segunda guerra mundial.

Texto del acuerdo en inglés

Autor: Samuel Gimeno Artigas

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Análisis

PIB y moralidad

Uno de los capítulos más extraños dentro de todo el proceso de crisis iniciado en 2007-08 ha sido, a mi entender, la inclusión de la prostitución y el tráfico de drogas en el cálculo del Producto Interior Bruto (P.I.B). Recordemos que fue en septiembre de 2014 cuando por la actualización de la normativa europea, de la ESA95 a la ESA2010,  hubo un cambio en la metodología de la contabilidad nacional, y entre otras cosas se introdujeron estas dos actividades ilegales. Supusieron un aumento del PIB de un 0,87%, que vinculado a los datos del déficit anual fue un “alivio” de 2.000 millones de euros ese año.

Durante los meses en que esta cuestión fue noticia, y ni que decir tiene cuando ya ha dejado de serlo, se ha producido un silencio transversal que ha ido del ultraconservadurismo del Opus Dei hasta el feminismo más combativo. Nadie, o casi nadie, ha puesto  el grito el en cielo, ni ha apelado a consideraciones morales o ideológicas en uno u otro sentido.

Capítulo sonrojante, del que ya no se  quiere hablar. Resulta aún peor cuando hay otro tipo de actividades que suponen cerca del 20% del PIB que forman parte de la economía sumergida y que no se quieren calcular. ¿Por qué sí se calcula el tráfico de cocaína o los clubes de alterne y no que un pintor cobre sin factura? Este 20% de PIB de economía sumergida “moral”, por sí sola, constituiría la economía mundial número 39, por delante incluso de Finlandia. Considerando este tipo de actividades, podría decirse que se cumplían los objetivos de déficit de sobra e incluso se entraría en superávit anual.

Si hace unos años alguien se le hubiese ocurrido la idea de incluir actividades de la economía sumergida en el PIB para así reducir el déficit, es probable que  hubiese sido calificado como “lumbreras” y las gracias y los chascarrillos hubiesen acosado ante quien tamaña idea hubiese tenido. Poco después incluyen actividades claramente ilegales, no solo informales, y el silencio es ensordecedor.

Más allá de consideraciones morales este tipo de maniobras contables pone de manifiesto que el déficit que da lugar a recortes y nos complica la existencia no es más que una mera convención del cálculo de unos denominadores y unos numeradores que se deciden y convierten en dogma…dogma hasta nueva orden.

De cambiarse la metodología de su cálculo, cambian las consecuencias. Ese deificado 0,3% de déficit anual para 2020 no es más que un acuerdo que se dio en un determinado momento entre una serie de personas en base a unos cálculos que se realizan siguiendo unos procedimientos que a su vez son contingentes. La manipulación del cambio del cálculo del P.I.B. en base a la inclusión de las drogas y la prostitución es un síntoma de la absurdez y la contingencia de unos procedimientos que dan lugar a unas cifras.

Y su aceptación acrítica por parte de la gran mayoría de la población una muestra de la maleabilidad de posicionamientos que, aparentemente solemnes, varían en función de ese poderoso caballero llamado Don Dinero.

Atrás quedan las reflexiones que hace ya algunos años hacía la izquierda en torno a la “economía de la inmoralidad”. Con el aumento del P.I.B. dando inclusión a la prostitución y generando 2.000 millones de euros extra mantendremos las subvenciones a las ONGs que trabajan con las mujeres de la calle, y con el decremento del déficit que implica la inclusión del tráfico de drogas mantendremos los convenios con entidades sociales colaboradoras del Plan Nacional de Drogas.

Autor: Miguel Montañés